Cerca de un centenar de guardias civiles se concentraron hoy en Madrid convocados por la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) para protestar contra el recorte salarial del Gobierno y en exigencia de "una jornada laboral digna" en un acto en el que los asistentes pidieron además la dimisión del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
El acto, que contó con la presencia del secretario general de la AUGC, Alberto Moya, y el portavoz de la asociación, Juan Antonio Delgado Ramos, consistió en una breve concentración a las 12.00 horas frente a la sede de CC.OO Madrid en la que se leyó un comunicado donde los presentes denunciaban el "inmovilismo" del Gobierno a" la hora de regular una jornada de trabajo en iguales condiciones a los compañeros del Cuerpo Nacional de Policía".
"Ésta es una verdadera piedra de toque sobre la voluntad y el compromiso real de este
Gobierno en mejorar nuestras condiciones laborales y profesionales", añadía el
comunicado leído públicamente en el que se hacía responsable al Departamento que
dirige
Rubalcaba y a la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil del "clima de conflicto y
frustración y el descontento" que vive actualmente el Instituto Armado.
En el acto, cinco agentes de la Guardia Civil ataviados con tricornios, capas --ya
desaparecidas del uniforme oficial del Cuerpo-- y con las bocas tapadas con cruces rojas
portaban una pancarta en la que se podía leer 'Por una jornada laboral digna. No más
recortes'. Además los presentes gritaron consignas como "¡Rubalcaba y Velázquez
dimisión!", "¡no más agravios!" o "somos policías, no militares".
Tras el acto, Moya y Delgado comparecieron ante los medios de comunicación en
compañía del secretario general del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), José Manuel
Sánchez Fornet, y el portavoz del sindicato policial, José María Benito. Moya explicó que el
objeto del acto es "trasladar al Ejecutivo y al Ministerio que el ambiente no puede ser más
negativo" y añadió que la Guardia Civil es un cuerpo que "ya llevaba 25 años de retraso" antes de las medidas de recorte salarial impulsadas por el Ejecutivo.
RECONOCER LOS FESTIVOS Y NOCTURNOS
Por su parte, Delgado Ramos defendió una Guardia Civil "moderna" y exigió al Gobierno
que atienda a sus "reivindicaciones por una jornada laboral digna". "Estamos hartos de ser
la cenicienta y el hermano pobre de los Cuerpos de Seguridad", añadió Delgado Ramos,
quien pidió el reconocimiento de los servicios en días festivos y horarios nocturnos en la
Guardia Civil.
Según dijo, este acto inicia el calendario de movilizaciones que continuará el 10 de julio
con concentraciones en todas la capitales de provincias y en caso de que sigan sin
atenderse las demandas de la AUGC se celebrará en Madrid una gran manifestación a
nivel nacional en la que además no descartaron la medida de manifestarse de uniforme.
En caso de que estas medidas de presión no surtan efecto, los responsables de la
AUGC añadieron que el siguiente paso será abandonar el Consejo de la Guardia Civil, una
organismo que llegaron a calificar como "teatro". "¿Qué credibilidad puede tener un
director general de la Policía y la Guardia Civil (Francisco Javier Velázquez) que se
comprometió a reformar la jornada laboral de la Guardia Civil y luego se echa atrás?",
sentenció Moya.