La Guardia Civil cuenta en la actualidad en toda la provincia con 38 cuarteles, una división territorial que fue diseñada a mediados del siglo pasado y que según la Asociación Unificada de la Guardias Civiles (AUGC) ‘está obsoleta, por lo que se debería acometer una reestructuración que redujese a quince las instalaciones’. Para este colectivo ‘la presencia física de los agentes no significa seguridad, lo importante es dotar a los cuarteles de los medios humanos y materiales para poder atender a las necesidades de la sociedad actual’. Uno de los objetivos de esta propuesta es ‘que los agentes salgan a la calle y puedan acudir a cualquier incidente en apenas un cuarto de hora’, explica uno de los representantes de la asociación, para quien lo más importante es ‘reducir las tareas burocráticas y administrativas y permitir que se patrulle más’. En la actualidad los cuarteles que cubren zonas rurales cuentan con siete agentes, incluido el suboficial, ‘impidiendo que las instalaciones permanezcan abiertas veinticuatro hora, por ese motivo el cierre de algunas de esas instalaciones y su concentración en determinados puntos podría permitir un servicio mucho más cercano a los ciudadanos como ya sucede en los puestos principales’, comentan. Uno de los ejemplos que ponen es el de Mos y Porriño, que se encuentran a apenas diez minutos de distancia. El caso del municipio de Mos es uno de los ejemplos que ponen desde la AUGC, desde donde aseguran que ‘sería más racional y eficaz el servicio si estuviera unificado con el de Porriño ya que en la actualidad abarca un territorio muy amplio, desde Herville hasta el Alto de Valos, y además tiene en su zona numerosas naves e industrias y una zona de ocio con mucho movimiento durante los fines de semana’.