Los guardias civiles reclaman que su jornada mensual sea de 144 horas

jornadaUna veintena de agentes de la Guardia Civil se concentraron ayer a las puertas de la Subdelegación del Gobierno de Albacete para reivindicar una mejora de sus condiciones laborales. La actuación forma parte del calendario de movilizaciones impulsado por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) para denunciar el incumplimiento por parte del Gobierno central de los acuerdos alcanzados para modernizar y democratizar el cuerpo.
El acto de ayer, que se repitió en todas las capitales de provincia, tenía como objetivo entregar al representante del Gobierno en cada una de las provincias un documento con las reivindicaciones de los agentes para que sea remitido al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
En ese escrito reclaman al ministro que tome las medidas necesarias para acabar con la «discriminación y los agravios» que sufren con respecto a otros cuerpos policiales.
«Es inconcebible que los compañeros que están allí de azul -aseguró en referencia a los policías nacionales que cubrían la concentración- cobren una cosa, y estos que están aquí en la puerta -en referencia a los guardias civiles apostados en la puerta de la Subdelegación-, tengan distintas condiciones laborales y salariales perteneciendo al mismo Ministerio».
Los guardias han aparcado, de momento y dada la situación económica, sus reclamaciones en torno a las diferencias retributivas con otros cuerpos policiales, pero mantienen su postura en torno a la jornada laboral. Precisamente este aspecto centra sus reivindicaciones ya que reclaman una jornada laboral de 144 horas mensuales, la misma que tiene el otro cuerpo policial dependiente del Estado «eso sí con unas remuneraciones mayores», lamentó el delegado provincial de AUGC en Albacete, Agustín Clemente.
Desde 1998 los policías nacionales trabajan una media de 144 horas al mes, 22 menos que los agentes de la Guardia Civil, eso sí con un salario entre 200 y 300 euros superior.
Tampoco los mandos del cuerpo y las unidades de investigación tienen una «mínima» regulación de la jornada laboral «pero a cambio reciben una escuálida productividad mensual por la realización de sus trabajos, y muchas de las horas que se hacen son gratuitas, pero se les exigen todas las horas de servicio que sean necesarias».
Propuestas alejadas
Consideran las propuestas que plantea la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, «se encuentran muy alejadas de acabar con el agravio con el que tradicionalmente se ha pagado nuestro esfuerzo y el plus de sacrificio que se nos exige a los guardias civiles, pero que se paga con que la administración nos niega los avances justos».
A su juicio, el «impulso de la modernidad que la Guardia Civil necesita pasa ineludiblemente por acabar con la discriminación que hay con respecto a cualquier otro cuerpo policial padecemos».
Lamentó que el Gobierno «se niegue» a aprobar la Ley del Personal del Cuerpo «que permitiría que los guardias pudieran aspirar a una verdadera carrera profesional» y criticó que se le siga aplicando el régimen militar «cuando el 95% del trabajo que realizamos es de carácter policial».