Interior puso avión y coche a disposición de los sindicatos de la Guardia Civil

Aunque Moncloa les invitó, la Benemérita no les liberó para asistir . AUGC y SUP plantaron a Zapatero en el homenaje a los agentes fallecidos

homenajeHacía más de un mes que Moncloa les había invitado al acto. El 3 de diciembre. La mayoritaria Asociación de Guardias Civiles (AUGC)confirmó su asistencia una semana después. Por primera vez en tres años de homenaje a los caídos habría unidad. Todos los sindicatos policiales y asociaciones profesionales de la Benemérita asistirían. Sin embargo, a las 14:00 horas del día antes de la celebración, las agrupaciones de guardias civiles aún no habían recibido el permiso de la dirección general, algo necesario teniendo en cuenta que no son sindicatos y por lo tanto no cuentan con personal liberado, lo cual obliga a que la cúpula del Instituto Armado les conceda permisos puntuales y organice los turnos para acudir a este tipo de actos.
No era la primera vez, apuntan desde la AUGC, que ponían trabas para ir a reuniones sindicales.“Parte de la cúpula de la Guardia Civil no quiere ni oír hablar de asociaciones profesionales ni movimientos democráticos dentro del cuerpo”, apuntan desde la AUGC.
Al no haber recibido el sí de la dirección general,la AUGC anunció públicamente que no acudiría al acto. El Sindicato Unificado de Policía (SUP), por solidaridad, se sumó a la protesta y también anunció que no se presentaría.
El Gobierno volvía a fracasar en su intento porque todas las asociaciones y sindicatos apoyaran el acto. Tras la nota de prensa, la AUGC recibió llamadas del Ministerio del Interior, de la dirección general e incluso de Moncloa para interesarse por la protesta. Según fuentes de la AUGC, insistieron mucho en que se sumaran al homenaje.
Aúltimahora El Ministerio del Interior, Moncloa y la cúpula de la Guardia Civil incluso llegaron a ofrecer avión y coche a los miembros de la asociación para que acudieran puntuales a la cita.
Pero ya era tarde. Toda la junta directiva de la AUGC es de fuera de Madrid y suponía “un trastorno para organizar los servicios”.
“Ha sido una falta de respeto por parte de la dirección general”, dicen desde AUGC. “La protesta no es contra Rubalcaba ni contra Zapatero, que sí deberían depurar responsabilidades”, arguyen. El homenaje a los miembros de Seguridad del Estado fallecidos en 2009 se celebró con solemnidad. Acudieron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba; la ministra de Defensa, Carmen Chacón; la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas; el presidente del Congreso, José Bono; y el del Senado, Javier Rojo; entre otras autoridades.

Tras sonar los acordes del himno nacional, se leyó el acuerdo por el que se constituyó el premio en noviembre de 2007 y se entregó una placa a los familiares de cada uno de los nueve fallecidos en acto de servicio. Tanto Rubalcaba
como Zapatero recordaron a las tres víctimas de ETA en 2009 (Eduardo Puelles, Diego Salva y Carlos Sáenz de Tejada) y mencionaron la eficacia de las autoridades para combatir el terrorismo etarra, tal y como demuestran las dos últimas operaciones en Portugal y Francia.
Bajo el sonido de la Muerte de Ase de Edgar Grieg, cuatro policías y guardias civiles colocaron una corona de laurel en recuerdo de sus compañeros.