Llegó la calma

Atentado contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil

La Asociación Unificada de la Guardia Civil, que anunció movilizaciones, dice ahora que serán el último recurso • Obtiene del alcalde el compromiso de apoyar a Interior y a las víctimas

reunion Foto (Manuel Hoya y Martín Hernando (izda.) se reunieron ayer con el alcalde de Burgos, la concejala de Seguridad Ciudadana y el jefe de la Policía Local.)

Ángel Ayala

La tempestad gestada en el seno de la Benemérita tras los atentados de Burgos y Palma de Mallorca parece quedarse en chaparrón. El mismo cielo que el mes pasado amenaza movilizaciones inminentes, se despeja en septiembre con una llamada al sentido común y a la madurez. Donde ayer se mascaba la tensión, queda hoy el agradecimiento por la ayuda prestada y la libertad de expresión ganada. «El tiempo es fundamental. Ayuda a crear el clima de normalidad», apuntaba ayer la subdelegada Berta Tricio.
La Asociación Unificada de la Guardia Civil amenazó con sacar a los agentes y a sus familias a la calle si Interior no tomaba medidas urgentes para mejorar su seguridad y modernizar la institución.Ayer, el secretario de la AUGC en Burgos dejó esa «posibilidad como último recurso» y aseguró que sabrán estar «a la altura de las circunstancias», porque el problema «no se puede arreglar de la noche a la mañana», apuntó.
Sin embargo, se reafirman en su postura de separar viviendas y oficinas, para tender al modelo de las comisarías y aparcar el actual, que data del siglo XIX, «con cuarteles diseminados por toda España, escasos efectivos y escasa operatividad. El modelo pasa por la reagrupación en unidades más grandes y más en Castilla y León, por su una gran despoblación», agregó Manuel Hoya, dirigente nacional de la AUGC. Con respecto al quebranto económico que supondría para los agentes no disponer de esas viviendas (no pagan alquiler), Hernando explicó que se compensaría con la «equiparación económica» a otras policías autonómicas y locales.
Ambos se entrevistaron ayer con el alcalde, Juan Carlos Aparicio; las concejalas Gema Conde y Dolores Calleja, y el jefe de la Policía Local, Fernando Sedano. El Ayuntamiento se comprometió a apoyar a Interior, sea cual sea su decisión con respecto a la casa cuartel destruida por la bomba de ETA. Insiste Hernando en apostar por una nueva ubicación para los pabellones, opción que parece totalmente descartada. En los planes del Ministerio solo entra la demolición parcial, opción que se apunta como más probable, o la reconstrucción de las torres, si su estructura no está dañada.
Fuentes municipales explicaron que sea cual sea la opción, ellos colaborarán tanto en la agilización de las licencias como en la exención de los impuestos correspondientes, bien directa o bien a través de una subvención posterior al pago.