El nuevo curso político en la Guardia
Civil se plantea complicado y
podría desembocar en un escenario
de movilización y conflicto.
Desde AUGC se señalan varios aspectos
de importancia capital para
avanzar en la normalidad democrática
y laboral de la institución y
que siguen pendientes de resolverse
adecuadamente desde el Ministerio.
Nuestra organización apuesta
por resolver este conflicto y está
abierta al diálogo sincero y permanente,
pero no podemos permitir
discriminaciones de derechos con
argumentos tan inconsistentes como
distribución geográfica.
Modificación del régimen del personal
del Cuerpo
AUGC rechaza globalmente el
borrador presentado por el Ministerio.
Sobre todo porque entendemos
que se está perdiendo una
oportunidad inmejorable de conseguir
establecer un régimen estatutario
para el Cuerpo alejado definitivamente
del de las Fuerzas
Armadas. Por tanto, seguiremos
peleando en todos los ámbitos, por
un proyecto de Ley más adecuado
a la realidad actual de la Guardia
Civil del siglo XXI.
Aplicación del Código Penal militar
a guardias civiles
Las maniobras torticeras de la
Sala de lo Militar del Tribunal Supremo
sobre esta cuestión que pretenden
mantener la operatividad
del código penal militar ante faltas
administrativas siguen sin obtener
una adecuada respuesta del Gobierno.
Y hay que señalar que esta
estrategia esta llevando a guardias
civiles a ser imputados por delitos
militares. Un ejemplo, el próximo
día 8 de septiembre un guardia civil
destinado en Alicante ha sido
citado para comunicarle su imputación
de un delito militar por supuesto
insulto a un superior.
Una eventual reforma de la Ley
Orgánica que regula esta ley penal,
con los acuerdos parlamentarios
que requiere, la consideran
desde el Gobierno, en estos momentos,
imposible dado el actual
panorama político de confrontación
existente. Y en cuanto a la elaboración
del preceptivo Real Decreto
de misiones militares, vuelve
a salir la “respuesta-excusa”; de
momento no están consiguiendo
llegar a una postura consensuada
con Defensa.
AUGC ya ha anunciado no va a
permitir que el “lobby militar” imponga
su criterio, que no es otro
que no perder influencia, a costa
de mantener relaciones forzadas
sobre un cuerpo policial.
Mesas de trabajo sobre jornada laboral
y catálogo de puestos de trabajo
Postura tajante por parte de
AUGC. Hemos presionado fuerte
para que se abrieran estos dos grupos
de trabajo y no aceptaremos
migajas. De entrada, no es admisible
ni soporta argumentación alguna,
mantener dos Cuerpos de
Seguridad estatales, dependientes
de la misma Dirección, y con
condiciones laborales tan dispares.
La equiparación de la jornada
laboral con el resto de los cuerpos
policiales no puede demorarse durante
más tiempo y no aceptaremos
argumentos imposibles basados
en el despliegue de ambos
cuerpos.
Aplicación del Código Penal militar
a guardias civiles
Desarrollo del asociacionismo
profesional
AUGC reclama que se vaya normalizando
el encaje de las asociaciones
en las funciones que la Ley
les asigna, pero que de la misma
manera exigimos que la Administración
actúe en la misma dirección.
Requerimos mayor reconocimiento
institucional, inscripción
registral de nuestros representantes,
apoyo con derechos sindicales
tanto a las organizaciones como
individualmente a los representantes
de las mismas, etc.
En cuanto a las relaciones administración-
asociaciones, el Ministerio
admite que existe un déficit
que hay que subsanar. Nos ponen
ejemplos de que se están iniciando
pasos en este sentido (participación
de representantes del Consejo
en la directiva de la Asociación
Pro-Huérfanos, por ejemplo, etc.).
Pero también queremos ver elementos
concretos.
Pero además de estas importantes
cuestiones laborales y profesionales
los atentados terroristas ocurridos
en Burgos y Calvià, han marcado
una nueva prioridad: la seguridad
en las dependencias oficiales
y en la prestación del servicio.
En este sentido AUGC ha solicitado
una convocatoria extraordinaria
y urgente del Consejo de la
Guardia Civil para debatir esta
cuestión y tomar medidas al respecto.
Para AUGC todas estas cuestiones
necesitan que la Administración
avance en propuestas concretas
y reales. No basta solo la voluntad
política. Son necesarios hechos.
La voluntad debe de transformarse
en hechos para trasladar
a los guardias civiles y sus familias.
De no ser así estaríamos abocando
a la Guardia Civil a un escenario
de conflicto y movilización.