TODO POR LA PATR IA

Jose Mª CarrascalMENOS mal que todav!a nos queda laGuardiaCivil, convertida en remedio de todos losmales de una naci n cuya herencia se reparten sus hijos amordiscos y puñetazos,mientras el cabeza de familia presume por esos mundos de solucionador de conflictos y enderezador de entuertos. En tan tristes circunstancias, laGuardiaCivil igual detiene terroristas que persigue el narcotráfico, hace frente amultitudes desmandadas, salva vidas en las riadas torrenciales, salva la cara del presidente cuando su amigo del alma le pide más tropas para Afganistán y no quiere o no puede, eso nunca se sabe con Zapatero, dárselas. Sin decir, naturalmente, que va al lugar más peligroso de aquel peligrosisimo país: los centros de instrucción de su policía, el objetivo predilecto de talibanes y Al Qaeda.
Sí, esos mismos guardiaciviles que ganan menos que los guardiasmunicipales, y no digamos ya que los policías autónomos, que tienen que llamarles cuando se encuentran en apuros. Esos guardiaciviles injuriados, ofendidos, vituperados, ridiculizados por una izquierda que está demostrando ser tan corrupta e incapaz como la peor de las derechas, y que ahora los usa de criada para todo. Sabiendo que estarán siempre dispuestos a cumplir lo que les manden con la disciplina, rigor y generosidad que les caracterizan.
Sin pedir nada a cambio, sin levantar la más mínima protesta, conscientes de que no se les dar€ ni las gracias, eso sí, con humildad y orgullo, eso siempre. Una verdadera lástima que la Guardia Civil no sepa de economía ¿cómo va a saber, si se ha movido siempre en los umbrales de la digna pobreza? y no pueda arreglarnos los problemas econ micos, cada vez más grandes, cada vez más graves, cada vez más acuciantes, mientras el gobierno subasta las $ltimas joyas de la heredad entre los que le ayudan a mantener la ficción de que gobierna, dando aún más privilegios a los que ya los tienen y subiendo las cargas a los que de verdad trabajan. Esa es la última versión del socialismo hispano: para los que le apuntalan en el poder, todo. Para quienes intentan quitárselo, soltar la jauría que descubra sus verguenzas.
¿Cuánto puede durar así un Estado? Depende de la capacidad de autoengaño de sus habitantes, que, siendomucha entre los españoles, no es infinita.
Digo Estado, no naci n, porque España hace ya tiempo que ha dejado de serlo, como demuestra la incapacidad de su Tribunal Constitucional de ratificarlo.
En fin, siempre nos quedar€ la Guardia Civil, por la sencilla raz n de que la necesitamos todos los españoles, no importa la ideolog!a, credo, tiempo, lugar de nacimiento o tendencias sexuales.
¿Quieren también quitar de sus casas-cuartel lo de «Todo por la patria», que la Guardia Civil ha demostrado con hechos no con palabras? Son capaces.