Bajo una intensa lluvia, la Guardia Civil de Cantabria celebró ayer la festividad de la Virgen del Pilar, su patrona, con los tradicionales desfiles, imposición de condecoraciones y homenaje a los caídos. En Santander, los actos comenzaron con una misa en la catedral oficiada por el obispo de la capital. Al terminar, guardias y familiares hicieron entrega de distintas ofrendad a la Virgen del Pilar.
La Comandancia de Campogiro acogió, justo después, el resto de actos del programa. Tras pasar revista a las Fuerzas,
el delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez, y el coronel jefe de la zona, Justo Chamorro, tomaron sitio junto al resto de autoridades que presidieron el acto: la vicepresidenta del Gobierno regional, Dolores Gorostiaga; el presidente del Parlamento, Miguel Ángel Palacio; el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJC), César Tolosa, y la jefa superior de la Policía Nacional, Pilar Allué, a la que Chamorro no olvidó de felicitar por su santo.
Tras la imposición de condecoraciones, se homenajeó al guardia civil con mayor edad que reside en Cantabria, que cuenta con 95 años e ingresó en el Cuerpo en 1942. En 1963 recaló en esta región, destinado en el Subsector de Tráfico. «La Guardia Civil de hoy le debe mucho a personas como usted, ya que con su trabajo y sacrificio diario supieron cimentar la base sólida de prestigio y honor sobre la que se asienta el Cuerpo», dijo Chamorro.
El coronel jefe, que celebra por primera vez la patrona en Cantabria tras sustituir en el cargo a Juan Bautista Llinares,
apeló «al honor, la honradez, el compañerismo, la lealtad y el espíritu de sacrificio» como valores en los que debe seguir sosteniéndose el trabajo de la Guardia Civil.
Chamorro no quiso olvidar el cincuenta aniversario de la creación de la Agrupación de Tráfico. «Se han rebajado sustancialmente los índices de siniestralidad, aproximándonos a los ratios europeos», aseguró.
Sobre el balance del último año, Chamorro lo calificó de «positivo», ya que Cantabria sigue en «niveles aceptables» de seguridad ciudadana. En cifras, la Guardia Civil detuvo a 75
personas relacionadas con la delincuencia organizada y a otras 200 por violencia de género. Además, se incautó de más de 175 kilos de marihuana, 66 kilos de cocaína y ocho de hachís, entre otras sustancias. En cuanto al ámbito de Tráfico, el Cuerpo prestó casi 40.000 auxilios y rescató a 114 personas que se encontraban en peligro.
Gorostiaga, por su lado, hizo hincapié en la «evolución» que ha sufrido la Guardia Civil «en paralelo» a la sociedad española. «Es más abierta y más implicada en las necesidades y preocupaciones de los ciudadanos», dijo, y por eso, es una
de las instituciones «más valoradas». La vicepresidenta del Gobierno también definió a este Cuerpo como la «principal esperanza» en la lucha contra ETA.
Ibáñez también aludió en su discurso a la «cercanía, eficiencia y competencia» de la Guardia Civil, tres características que son «la clave de sus éxitos», y que permiten que Cantabria tenga uno de los índices de violencia «más bajos» de España. «Con ese excelente trabajo han sabido ganarse el respeto de los cántabros», señaló. El delegado del Gobierno también quiso recordar un acto con «enorme valor sentimental» que
tuvo lugar el año pasado: la celebración en Santander de la Semana Institucional de la Guardia Civil.
Los actos celebrados en Campogiro, a los que asistieron centenares de personas, se cerraron con un homenaje a los caídos, los himnos de España y de la Guardia Civil y un desfile.