«Este Cuerpo se ha modernizado, pero las normas hay que cumplirlas»
JUSTO CHAMORRO NUEVO CORONEL JEFE DE LA GUARDIA CIVIL EN CANTABRIA
«Me sorprende que Campogiro tenga una montaña al lado, la recorremos periódicamente por seguridad»

El pasado 19 de junio, Justo Chamorro sustituyó a Juan Bautista Llinares como coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Cantabria. Salmantino, de 55 años, Chamorro acumula años de experiencia en Tráfico y en misiones internacionales en El Salvador y Mozambique.
-Apenas ha pasado una semana desde que tomó posesión del cargo, ¿ha detectado ya cuáles son las necesidades de esta región?
-Aún es muy pronto, pero tenemos una plantilla numerosa (más de mil hombres), medios, cuarteles, vehículos... y Cantabria tiene una de las tasas más bajas de criminalidad de España. Esto es gracias a la vigilancia y prevención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y al carácter de la gente que vive en esta región.
-Sí aumentan, sin embargo, los delitos informáticos. ¿Es necesario apuntalar este departamento?
-La Guardia Civil tiene centralizado en Madrid un equipo de policía judicial especializado, y aquí en Cantabria hay dos expertos en ellos. Lo malo es que son delitos muy difíciles de controlar y de llegar a los autores, debido al volumen de datos. Internet es inmenso. Lo que aconsejamos a la gente es que tenga mucho cuidado con dar su número de cuenta bancaria alegremente.
-En una zona con tantos espacios naturales, ¿es necesario ampliar la plantilla del Seprona?
-En Zamora teníamos seis patrullas y controlaban toda la zona. Creo que aquí tambien hay seis, con cerca de medio centenar de agentes. Aunque no tengo la valoracion exacta creo que la plantilla está cubierta.
-En los últimos meses, la Unión de Guardias Civiles de Cantabria ha presentado varias quejas, entre ellas la falta de seguridad en varios cuarteles.
-La seguridad al cien por cien nunca la podemos tener. La amenaza terrorista de ETA está ahí y hasta en Soria pusieron un coche bomba en el cuartel. La protección integral de los 3.000 cuarteles de España es muy complicada. Tenemos que adaptarnos a los medios. De este cuartel, por ejemplo, me sorprende que tenga una montaña al lado, por eso la recorremos periódicamente por seguridad.
-¿Ha visitado la galería de tiro de Campogiro?
-No, todavía no. Este cuartel es muy grande y aún no he tenido tiempo.
-Otra de las denuncias es precisamente la «insalubridad» de esa instalación.
-Ya me lo han comentado. Se han hecho análisis de sangre a la gente con más acceso, pero la cantidad de plomo en la sangre ha dado valores normales dentro de los máximos y mínimos. Que yo sepa ninguno está siendo sometido a tratamiento específico. Además, ya hay una obra aprobada por la Dirección para mejorar estas instalaciones.
-Uno de los debates abiertos es la necesaria modernización del Cuerpo, como que los agentes tengan derecho a manifestarse para reivindicar mejoras laborales.
-Todas las instituciones con el tiempo modificamos nuestra normativa y este Cuerpo es moderno. Pero las normas y reglamentos que están en vigor hay que cumplirlas. Cuando entramos en la Guardia Civil sabemos que lo hacemos a un Cuerpo de naturaleza militar. Ahora se han regulado las asociaciones y hay unas disposiciones que dicen claramente cuáles son sus fines y actividades, y si alguien lo incumple es normal que se le instruya un expediente o sancione. Esas son las normas del juego.
-La Unión de Oficiales denunció esta misma semana el nuevo modelo que se quiere implantar en las promociones internas, al que llegaron a calificar como «mala copia del nefasto modelo aplicado en las Fuerzas Armadas».
-No tengo opinión respecto a este tema, ya que desconozco los detalles de ese modelo. No sé cómo va a quedar la integración de las escalas. No sé si es necesario mejorarlo, confío en las personas encargadas de estos temas.