La Asociación Unificada de Guardias
Civiles en la comunidad autónoma
(AUGC Cantabria) declaró
ayer a este periódico que, pese a sus
reiteradas denuncias sobre la «alarmante
inseguridad» y la «precaria
situación» de las dependencias de
la Guardia Civil en Cantabria, no
se ha producido «ninguna mejora
ni avance» en este sentido.
La asociación ya había exigido el
miércoles al Ministerio del Interior «la inmediata mejora de las medidas
de seguridad» de las dependencias
de la Benemérita.
Lo hizo a través de un comunicado
con motivo del atentado de esa
madrugada contra la casa cuartel de
la Guardia Civil en Burgos.
En el documento, AUGC Cantabria
consideraba que «los atentados
contra nuestras dependencias
oficiales son una evidente estrategia
de ETA y se viven con especial
y obvia preocupación puesto que
en muchas ocasiones son los lugares
donde viven nuestras familias
y nuestros hijos».
Por ello, emplazaba al Ministerio
del Interior a «revisar de forma urgente
todas las medidas y protocolos
que tengan relación con la seguridad
de las mismas y proceder a
las inversiones necesarias».
AUGC Cantabria reiteraba sus
denuncias sobre esta cuestión y hacía
pública «la falta de soluciones e
interés público a este problema».
En declaraciones a este periódico,
un portavoz de AUGC Cantabria
denunció ayer que tanto la Delegación
del Gobierno central en la
comunidad autónoma como la 13ª
Zona de la Guardia Civil (Comandancia
de Cantabria) «conocen el
problema» pero ni siquiera han recibido
a la asociación para abordarlo,
pese a las reiteradas peticiones
de entablar una reunión con ellas
por parte de ésta.
El guardia civil atribuyó a la «suerte» el hecho de que el atentado
del miércoles contra la casa cuartel
de Burgos no provocara muertos
ni heridos graves, y consideró que
lo ocurrido en la ciudad castellana «puede pasar aquí».
El portavoz de AUGC se refi rió a la rueda de prensa que dos dirigentes
de la asociación ofrecieron
el 21 de abril en Santander para denunciar
la «alarmante inseguridad»
y la «precaria situación» de las dependencias
de la Guardia Civil en
Cantabria, constatada por hechos
como la sustracción de un coche y
de una bandera de España del interior
de sendos acuartelamientos. «El
tema está igual», lamentó.
En este sentido, espera que losúltimos atentados contra la Guardia
Civil hagan «que se le encienda
la bombilla a algún político» para
que decida «invertir dinero» en un
Plan Integral para las dependencias
de la Benemérita en la comunidad
autónoma, que según ha venido demandando
AUGC Cantabria debería
incluir un Plan de Emergencias
y Evacuación, inhibidores de frecuencia,
una zona de seguridad, un
sistema de vigilancia provisto de
sistema de grabación, y un vallado
perimetral de seguridad.
El guardia civil reconoció que«nada es invulnerable» pero confió en que dicho Plan Integral supondría
«ponérselo más difícil» a
ETA, como ocurre en el caso de
otras fuerzas policiales como la Ertzaintza
y la Policía Nacional, que sí
cuentan con un Plan de Seguridad,
según recordó.
En este sentido, consideró que«la mayoría» de las cerca de cuarenta
dependencias de la Guardia
Civil en Cantabria «carecen de lo
más básico».
El secretario de Salud Laboral de
AUGC Cantabria, Ángel Iglesias,
se refirió ayer a los «fallos» de autoprotección
que cometieron los
guardias civiles que sufrieron los
atentados del miércoles en Burgos
y de ayer en Mallorca, y que puso
en relación con el general descuido
de la autoprotección de los agentes,
algo que no les achaca tanto
a ellos como a quienes dirigen «la
empresa».
En el caso del coche bomba de
Burgos, Iglesias asegura que la
Guardia Civil conocía la marca de
los tres vehículos de los que ETA
disponía para atentar, uno de ellos
la furgoneta Mercedes Vito que explosionó
en Burgos, la misma cuya
matrícula fue inspeccionada sin éxito
por guardias civiles pues había
sido ‘doblada’ de la de un vecino
de la ciudad castellana. Tratándose
de una Mercedes Vito, el secretario
de AUGC Cantabria considera que
debería haberse contrastado dicha
inspección.
En el caso de la bomba lapa de
Mallorca, Iglesias afirma que los
guardias civiles dejaron solo su
vehículo en la vía pública en algún
momento, lo que fue aprovechado por ETA para colocar el artefacto
bajo sus bajos.
Fallos puntuales que, sin embargo,
el secretario de AUGC Cantabria
pone en relación con un problema
general de seguridad.