El juez de la Audiencia Nacional (AN) Fernando Grande-Marlaska imputó al teniente coronel de la Guardia Civil Juan Miguel Castañeda, jefe de la Comandancia de Guadalajara, por blanquear el dinero de la red internacional de narcotráfico más importante de Galicia, una trama supuestamente liderada por el arousano Marcial Dorado Baúlde.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 tomó declaración a Juan Miguel Castañeda el pasado miércoles y lo dejó en libertad tras imputarle los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, cohecho, denuncia falsa e infidelidad en la custodia de documentos. Este jefe de la Guardia Civil sigue en su puesto, ya que, al menos de momento, no fue cesado ni separado del servicio.
Ese mismo día también declaró ante Grande-Marlaska el ex funcionario de Aduanas Eugenio Fontela Vázquez, al que el juez acusa de los mismos delitos, así como el presunto cabecilla de la trama, Marcial Dorado, y el también imputado José Manuel Sánchez Zabala, quienes ampliaron las declaraciones que realizaron tras sus detenciones.
Marlaska decretó el pasado 2 de abril el ingreso en prisión de Dorado, su hija (en libertad desde el martes pasado tras abonar una fianza de 10.000 euros) y un tercer cabecilla de la red, Eduardo M. Una vez prestaron declaración, el juez los acusó de los delitos de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico y contra la Hacienda Pública.
La operación Dourado se puso en marcha el pasado 30 de marzo y condujo a las detenciones de diez personas, entre ellas Marcial Dorado, que fue arrestado en la puerta de A Lama, donde cumplía una condena de dos años y cinco meses que le impuso el Tribunal Supremo (TS) por sobornar a varios agentes de la Guardia Civil para introducir en España tabaco de contrabando.
Una red de sociedades
Según el auto dictado en esa fecha por el magistrado, las empresas controladas por el arousano construyeron clandestinamente diversas embarcaciones para traficar con estupefacientes.
El juez Grande-Marlaska cree que Marcial Dorado constituyó durante la década de los 90 una importante red de sociedades, algunas de ellas en paraísos fiscales y todas con cuentas abiertas en Suiza. En España destaca la empresa considerada buque insignia del arousano, Programallo S.A., a través de la cual, y "con el fin de aflorar las ganancias ilícitas, se adquieren diversos bienes inmuebles". En concreto, entre junio de 1998 y el mismo mes de 2003, se constatan ocho préstamos a favor de Programallo por unos 21 millones de euros.
Según el magistrado, el matrimonio formado por José Manuel Sánchez Zabala y Sara Sánchez se encargaba de la sociedad cabecera de la organización de Dorado y fijó el domicilio de Programallo S.A. en Málaga, aunque el centro gestión efectivo de la sociedad era el domicilio que tenían en Sevilla.
El auto del juez pone de manifiesto que los hijos de Marcial Dorado, María Dorado Fariña y Marcial Dorado Fariña, se encargaron, respectivamente, de la producción de vino y gestión de la sociedad Quinta do Feital, Sociedad Agrícola y Turismo. Lidia Dorado Fariña es socia de esta empresa y Otilia Ramos, la mujer del arousano, la secretaria.
A partir de 2004, con el bloqueo de cuentas bancarias en Suiza y Bahamas, Programallo deja de ser operativa "para inyectar efectivo a las otras sociedades del grupo" .