Los había de Madrid, de Ceuta, de Asturias, de Galicia, de Zaragoza, de Granada, de Burgos y de mil sitios más. Militares de arriba y de abajo, oficiales y soldados, protagonizando frente a la sede del Ministerio de Defensa una concentración insólita en España e impensable hace muy pocos años. Cientos de miembros de las Fuerzas Armadas han desafiado al frío y al temor a represalias para pedirle a Carme Chacón "dignidad y derechos".
Lo han hecho a pulmón vivo a partir de las 12.00 horas, movidos por dos asuntos que tienen muy revueltos a los ejércitos: la Ley de la Carrera Militar y la de derechos y deberes. La primera, porque su aplicación ha provocado "desigualdades, injusticia y desesperación", según se ha dicho en el acto. La segunda, por lo contrario: eterna promesa del PSOE desde tiempo inmemoriales, casi seis años después de su llegada al poder siguen sin regularse por ley derechos fundamentales de los militares, como el de libertad de expresión o el de asociación.
La concentración estaba convocada por la Asociación Unificada de Militares Españoles (Aume), que cuenta con pocos medios pero muchos apoyos y que, según sus propios cálculos, ha reunido a 2.500 personas en la protesta, "venciendo las barreras y los temores".
Los entrecomillados son del presidente de la asociación, el brigada Jorge Bravo, que ha demostrado estar convirtiéndose en todo un símbolo para muchos militares españoles. Pionero en el fomento del asociacionismo reivindicativo en el Ejército, ha sido arrestado y encarcelado en el pasado por hacer lo que ha hecho de nuevo en el acto frente al Ministerio: expresar su opinión en público.
La suya era la intervención más esperada de todas las que se produjeron, ya que representantes de diferentes asociaciones, sindicatos y partidos tomaron la palabra para expresar su apoyo a Aume. A saber: las asociaciones policiales AUGC (Guardia Civil), SUP y CEP (Policía), Erne (Ertzaintza) y SPC (Mossos); el sindicato CCOO, y los partidos IU y UPyD. El PP también mostró su apoyo, pero el único líder político presente en el acto ha sido el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara. UPyD excusó la ausencia de su presidenta, Rosa Díez, por encontrarse en El Aaiún (Sáhara occidental), y envió a otro representante del consejo de dirección del partido.
Entre los asistentes estaban también víctimas y familiares de víctimas de las Fuerzas Armadas, miembros del Ejército heridos o fallecidos en acto de servicio, a los que se rindió homenaje al comienzo de la concentración. Allí estaba Rubén López, herido en un atentado en Afganistán, y Clara Pérez, viuda del teniente Santiago Hormigo, fallecido en un accidente en Bosnia.
Las reclamaciones los militares están claras y han sido puestas por escrito en un manifiesto que ha leído el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. En tres puntos: 'inmediata promulgación de una ley de derechos y deberes de los ciudadanos de uniforme', 'regulación de la participación del movimiento asociativo profesional' y 'reforma urgente de la Ley de la Carrera Militar'.
El resumen del sentimiento general ha corrido a cargo de Jorge Bravo, que ha cerrado el acto con una intervención aplaudida a rabiar. Tras recordar que convocar una concentración de militares es "un gran paso" y que ha habido que vencer "barreras y temores", ha hecho una seria advertencia a la ministra: "Ya no cabe hablar ni de declaraciones de intenciones, ni de credibilidad ni de expectativas. No queremos más fotos de pasarela ni promesas vacías, queremos hechos".
La alusión era al reciente (y enésimo) anuncio de que la elaboración de una ley de derechos de los militares es inminente. En Aume ya no se lo creen, y además no esperan nada bueno de una norma que, si se está haciendo, se está realizando sin consultar con los afectados por ella. Como ha dicho Bravo señalando el edificio del Ministerio, "no les costaría bajar unos peldaños desde los pisos más altos hasta este nivel, el de la calle, el de los ciudadanos".
Dichas las palabras, soltadas las reivindicaciones y con la certeza de estar "haciendo Historia", Bravo ha lanzado una última recomendación. Esta vez, para los suyos: "Mañana, id y contadlo. Decid: yo estuve allí". Si no se arreglan las cosas, se anuncian más movilizaciones.