«Las medidas de seguridad en los cuarteles son penosas»

JOSÉ LUIS ALCAIDE Y ÁNGEL IGLESIAS

«Hemos presentado al delegado del Gobierno un plan de emergencia de evacuación para casos de atentados porque hoy en día no existe ninguno en Cantabria»

alcaideA raíz de los atentados de ETA de este verano contra casas cuartel de la Guardia Civil en Burgos y Palma de Mallorca -donde murieron dos agentes- se alzaron las voces en toda España sobre las deficientes medidas de seguridad en estas instalaciones. Aquí, en Cantabria, estas denuncias vienen de lejos. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), mayoritaria en Cantabria con 500 afiliados y también en el resto del país, con 30.000 socios, fue la primera en llamar la atención sobre este problema.
-Ustedes denunciaron en octubre de 2008 la falta de seguridad en los cuarteles cántabros. ¿Se han dado ya pasos para solucionar estas deficiencias?
-En aquel momento, el director general de la Policía y la Guardia Civil dijo que nuestras quejas eran absolutamente infundadas y que se contaban con las medidas necesarias. Después, en abril de este año, volvimos a hacer pública la alarmante inseguridad que existe, y ahora, después de los atentados, lo reiteramos. La seguridad en los cuarteles de Cantabria es muy defectuosa.
-Pero, ¿se han reunido con el delegado del Gobierno y con el nuevo coronel jefe de la Comandancia para tratar este tema?
-Sí, con Agustín Ibáñez nos reunimos el pasado día 12, y antes con el nuevo coronel jefe. El primero nos dijo que se hacía eco de nuestras peticiones. Y al segundo, Justo Chamorro, le vimos más comprometido. El problema es que el anterior coronel, Juan Bautista Llinares, le ha dejado una herencia desastrosa. Nunca se quiso implicar en los cambios, nunca mejoraba nada y ahora mismo hay puestos con las mismas medidas de seguridad que hace quince años, con cámaras de vigilancia obsoletas donadas por los ayuntamientos. Eso creemos que va a cambiar con Chamorro.
-¿Les presentaron algún tipo de plan a seguir?
-Sí, hemos elaborado un estudio con cinco medidas que se deben de implantar con urgencia: instalación de inhibidores; sistemas de videovigilancia modernos; vallados perimetrales de los cuarteles; instalación de zonas de seguridad alrededor y un Plan de Emergencia de Evacuación con un protocolo definido.
-¿No tienen ya los cuarteles un plan de evacuación en caso de atentado?
-No, y eso que es obligado en todos los edificios públicos. Por ejemplo, en el último atentado de ETA en Cantabria -un coche bomba colocado frente al Patronato Militar acabó con la vida de Luis Conde de la Cruz, en septiembre del año pasado- la evacuación se hizo mal, ya que la gente salió por la puerta delantera, cuando en el edificio existen salidas traseras. En muchos cuarteles de la Guardia Civil esas puertas ni existen.
-¿Hicieron alguna otra petición al delegado del Gobierno y al coronel?
-Estamos preocupados por nuestros compañeros que están en la cárcel provincial. La van a derribar y nadie les ha comunicado qué va a pasar con ellos. Otra cosa que hemos pedido es que se forme bien a los agentes. Todos los años vienen guardias en prácticas, como ocurre en otros cuerpos. La diferencia es que la Policía Nacional los utiliza como agentes en prácticas mientras que la Guardia Civil como agentes profesionales. No se les da ninguna formación y deben saber que no es lo mismo estar en Soria o Jaén que en Cantabria.
-¿La falta de seguridad sólo se da en los cuarteles pequeños o también en Campogiro?
-En la Comandancia las medidas de seguridad no es que sean buenas, pero son mejores que en el resto. El problema es que los cuarteles de la región la seguridad es penosa.
-Otros Cuerpos como la Policía Nacional sí tienen medidas adecuadas.
-Por supuesto.
-Entonces, ¿porqué no se hace con la Guardia Civil? ¿Existe una falta de compromiso político?
-Sin duda. Somos un Cuerpo que, por nuestra estructura militar y por cómo esta organizado, no admite esa comunicación que en otros sitios tienen los sindicatos con los que mandan. Ahora estamos empezando con asociaciones como la nuestra para hacernos valer un poco.
-Entonces, ¿a la Guardia Civil le está lastrando su carácter militar?
-Sí. Nosotros estamos a favor de perderlo para ganar en eficiencia. En realidad, somos un Cuerpo policial. Otra cosa es que en determinados momentos hagamos labores militares en el extranjero. Pero esa es la excepcion, no la regla.
-¿Es sólo un problema de dinero?
-Es que no es lo mismo mantener, por ejemplo, tres comisarías de Policía que 45 cuarteles en Cantabria. El problema es que sobran muchos puestos. En un radio de diez kilómetros -Suances, Santillana, Polanco y Torrelavega- hay cuatro cuarteles. Con instalaciones pequeñas y pocos agentes se pierde mucha efectividad.
-¿Hay poco personal?
-Las plantillas se mantienen muy bajas, pero la clave es realizar una reestructuración territorial de los puestos con urgencia. Es necesario aglutinar los pequeños en grandes cuarteles con 40 ó 50 agentes que se encarguen de zonas amplias. El problema es que muchos alcaldes no quieren que los puestos desaparezcan de sus pueblos. Creen que así hay mas vigilancia, pero están en un error.
-Sus compañeros del cuartel de Intxaurrondo se han quejado esta semana de las condiciones «tercermundistas» que padecen. Incluso han amenazado con una huelga general...
-Esa medida no está contemplada en la Guardia Civil. Pero sí que nuestra asociación realizará movilizaciones a escala nacional, como ya hizo antes, si no se toman medidas por parte del Ministerio del Interior para solucionar los problemas de seguridad. De momento confiamos en las promesas que nos han hecho.