El secretario de Tráfico de AUGC
Cantabria, Alberto Alegría, dio
cuenta de cuatro hechos <gravísimos>
sucedidos en los últimos seis
meses en diferentes dependencias
de la Guardia Ciül en Cantabria.
La sustracción de un coche, por
un lado, y de una bandera de España,
por otro, del interior de sendos
acuartelamientos son quizás
los más sorprendentes.
En el caso del coche, Alegría
constató <el robo de un vehículo
del interior de un Puesto> llevado
a cabo <en el interior de una dependencia
vallada, tras forzar la valla.
Y lo achacó a que <el sistema de videovigilancia
no funciona adecuadamente>
una deficiencia que <era
conocida por la superioridad>.
En el caso de la bandera de España,
dénunció <el acto de gamberrismo
en otro Puesto, donde una o
varias personas se introdujeron impunemente
para robar la bandera
nacional del mástil>. <Han saltado
la valla y se han llevado la bandera>,
añadió. Un hecho que, a su juicio, <no pasaría de lo anecdótico si
no fuera porque esta facilidad para
introducirse en el acuartelamiento
con total impunidad la podía haber
aprovechado un terrorista y en lugar
de llevarse la bandera, poner
un coche-bomba>.
<Por motivos fáciles de entenden>
el dirigente de AUGC no dio el
nombre de sendos acuartelamientos,
como no dio el del Puesto en
una de cuyas calles aledañas se
produjo <un acto vandálico> cuando <una o varias personas causaron
daños en más de veinte vehículos
aparcados propiedad en su mayoría
de guardias civiles, sin poder
ser identificados los autores.
al carecer las cámaras de sistema
de grabación.
Finalmente, lamentó <el suicidio
de un ciudadano detenido en los calabozos
del Puesto de San Vicente
de la Barquera, circunstancia que
podría haberse evitado si hubiera
existido un sistema de videovigilancia
adecuado>.
Alegría manifestó que a estos
cuatro hechos hay que añadir
<otrascarencias más graves> que
no quiso detallar <por motivos de
seguridad>.