
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denunció ayer una «alarmante» inseguridad en las dependencias del cuerpo en Cantabria frente a atentados terroristas y aseguró que el Ministerio de Interior conoce y es consciente de la situación, pero no tiene «voluntad» de solucionarla. Dos portavoces de la AUGC, Ángel Iglesias y Alberto Alegría, han denunciado la «precaria» seguridad de las 39 dependencias que la Guardia Civil tiene en la región, en una rueda de prensa en la que han anunciado que la asociación está diseñando un plan de seguridad que va a entregar al delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez.
La asociación ha decidido hacer públicas las deficiencias de las instalaciones tras los «gravísimos» incidentes ocurridos en los últimos meses. Alegría explicó que varias personas forzaron una valla de unas dependencias de la Guardia Civil y robaron un vehículo, mientras que en la calle aledaña a un acuartelamiento causaron daños a 20 coches, propiedad en su mayoría de agentes. Los autores no fueron detectados, en el primer caso, porque el sistema de videovigilancia no funciona, una deficiencia que, según Iglesias, es conocida por los superiores.
La mala calidad del sistema de videovigilancia impidió también identificar a los autores de los daños en los 20 vehículos.
Además, varias personas entraron «impunemente» en otro acuartelamiento y robaron la bandera nacional del mástil. Alegría afirmó que este robo no pasaría de «lo anecdótico» si no fuera porque «esta facilidad para introducirse en el acuartelamiento con total impunidad la podía haber aprovechado un terrorista y en lugar de llevarse la bandera, poner un coche-bomba». La asociación está diseñando un plan de seguridad en el que reclama que se establezca un perímetro de seguridad alrededor de todas las dependencias, porque ahora sólo existe en una, y que se instalen vallados para evitar que se pueda acceder a las instalaciones «impunemente».