Comunidad Valenciana.
Ni los cinco partes redactados por los miembros de la unidad de Tráfico de Xàtiva, ni los continuos comentarios de los agentes acerca del pésimo estado de la motocicleta oficial BMW, ni siquiera las repetidas veces en las que el vehículo no se sacó a patrullar ante el riesgo para la vida que corrían los integrantes de la Benemérita. Nada sirvió para impedir la muerte del cabo Miguel Ángel Herguido Díaz, quien pereció al derrapar la rueda de la polémica motocicleta y despeñarse por un desnivel cuando daba cobertura a una vuelta ciclista en Genovés.
El caso lleva en los tribunales más de una década. Fue en julio de 1997, cuando se produjo el siniestro, la fecha en la que un juzgado de Xàtiva inició la causa penal. Pero ha sido necesario un pronunciamiento del Tribunal Constitucional resolviendo el recurso de amparo para que se retome la causa, según la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).
El retraso en la causa hace que la Fiscalía aplique en el caso la atenuante de dilaciones indebidas del procedimiento. Pero ello no obsta para que el entonces responsable del destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Xàtiva, el sargento Pedro M. F., se siente desde hoy en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Valencia.
Homicidio imprudente
Los hechos por los que el fiscal señala al mando de la Benemérita son constitutivos de un presunto delito de homicidio imprudente. El ministerio público reclama para el procesado una pena de año y medio de prisión. El fiscal también reclama 180.000 euros de indemnización para el padre del difunto.
La acusación pública expone en su escrito de calificación que, días antes de la tragedia, conscientes del "riesgo que representaba para su seguridad", presentaron al sargento hasta cinco partes para alertar del "mal estado" de las ruedas de la motocicleta.
Ello no fue óbice para que los agentes "fueran obligados por el jefe del destacamento a salir con determinados vehículos, pese a su negativa para hacerlo", relata textualmente la Fiscalía. El sargento hizo "caso omiso" de los partes remitidos por sus subordinados, según el fiscal.
La acusación sostiene que el mando, pese a ser competencia suya como mando de Tráfico, no ordenó el cambio de los neumáticos ni retiró temporalmente del servicio la motocicleta. "Ignoró el peligro potencial que el vehículo representaba para sus subordinados".
Al cabo Herguido Díaz fue al que le tocó la macabra china. El agente se encontraba dirigiendo una vuelta ciclista por una carretera comarcal de Genovés. Al intentar colocarse al frente del pelotón para conducir a los participantes en la carrera, "como consecuencia del mal estado de la rueda trasera", el neumático le derrapó.
Sin la mínima seguridad
El agente resbaló violentamente por el asfalto durante metros y cayó después por un desnivel lateral de la carretera. Falleció casi en el acto. Los informes periciales que el fiscal cita en su calificación son tremendamente contundentes. La rueda de la motocicleta tenía "un severo desgaste" tras "más de 15.000 kilómetros sin cambiarla". Y añade: "No tenía las condiciones mínimas de seguridad".