Desde hace unos meses la Benemérita cuenta con dos aviones CN-235 para lucha contra la inmigración ilegal, las redes mafiosas y el narcotráfico, dependientes del Mando Aéreo de la Guardia Civil que hasta la fecha sólo operaba con 37 helicópteros. Actualmente, los pilotos de los aviones son oficiales y los de helicópteros, oficiales y suboficiales.
Según las fuentes consultadas por El Confidencial Digital, al menos uno de los ocho afectados ha elevado una instancia pidiendo que se modifique la normativa actual mediante una nueva disposición que lo permita. En su formación profesional figura que está en posesión del título de Piloto Comercial, habilitado para Vuelo Instrumental e incluso como Instructor de Vuelo (FI).
De momento, la respuesta de la Dirección Adjunta de Operaciones es que, además de la formación necesaria, para los pilotos de Ala Fija “requiere también ser responsable de la tripulación”. Para el caso, el empleo de oficial es indispensable, se indica.