CIRCULAR INFORMATIVA. CONTINUA EL CONFLICTO.
La Subdirección de Personal de la Guardia Civil ha anunciado hasta cuatro grupos de trabajo para los días 14, 15 y 16 de diciembre, convocando a los mismos, a las asociaciones profesionales.
AUGC ha rechazado firmemente su presencia en estos grupos. Las razones ya las hemos expuesto en comunicados anteriores. Diez representantes asociativos de AUGC han sido expedientados en el plazo de tres meses escasos, por denunciar públicamente las precarias y discriminatorias condiciones laborales que padecemos los guardias civiles.
Esta situación la expusimos en el Pleno del Consejo del día 14 de octubre, y también en una reunión que tuvo lugar el día 20, en Guzmán el Bueno, coordinada por el Subdirector de personal, donde se establecieron estas posibilidades de apertura y diálogo.
Por tanto, del mismo modo se dejó claro que antes de cualquier avance en el trabajo debía solucionarse una cuestión previa e imprescindible. Que no era otra que establecer las normas por las que representantes asociativos y Administración, debíamos relacionarnos. Y hasta aquí hubo incluso y en un primer momento consenso, llegando incluso a prever una prioridad en el tratamiento de grupos de trabajo, donde los derechos asociativos ocupaban un lugar en estos grupos de estudio, sin embargo en la primera convocatoria ya se olvidó tal circunstancia, llegando a no constar por ningún lado.
Porque no es posible ni coherente, que mientras se esté intentando afrontar la forma de mejorar las condiciones de trabajo de los integrantes de la Institución, los guardias civiles, democráticamente elegidos para representarlos, sean perseguidos y castigados. Esta cuestión es fundamental, porque el ataque es más que grave; y supera cualquier encontronazo puntual. Es una embestida frontal contra el propio movimiento asociativo, y su legítimo desarrollo en la Guardia Civil.
Lo peor es que mientras esto ocurre; mientras los altos mandos del Cuerpo persiguen sistemáticamente a los representantes de AUGC, nos encontramos que el poder político abandona nuevamente a los guardias civiles. El Ministro del Interior ya no existe, porque ahora se dedica a demasiadas tareas de Gobierno para acordarse de las condiciones profesionales de los guardias civiles. El Director General de la Policía y la Guardia Civil, la única representación política que podría gestionar el conflicto, tampoco parece estar a la altura de las circunstancias. Y nos remite a grupos de trabajo dirigidos por los mandos militares del Cuerpo.
De tal manera que se nos aboca a grupos de trabajo, coordinados por estos mandos, los cuales, independientemente de su predisposición a reconocer una verdadera interlocución a las asociaciones profesionales, no disponen de la capacidad de decisión ni la predisposición adecuada.
Así las cosas; grupos cuyo contenido abordan cuestiones tan importantes como la aplicación de la nueva jornada laboral, la situación de los suboficiales del Cuerpo o la reglamentación de destinos, están abocados al fracaso, cuando los que de verdad pueden tomar las decisiones necesarias -los representantes gubernamentales- han renunciado a atender a las necesidades reales de nuestro colectivo.
En el colmo del sarcasmo, tras plantear desde AUGC y UO, la primera iniciativa legislativa popular promovida por guardias civiles, para reformar nuestra caduca ley de personal, la Dirección General se apresura a abrir un grupo de trabajo para “estudiar esta modificación”; cuando llevamos años trabajándola en el Consejo, y lo único que hace falta –y es lo que obviamente no se pretende, ni por asomo- es que se inicie el trámite parlamentario de la misma.
Las dos asociaciones mayoritarias en la Guardia Civil –UO y AUGC- han luchado, y han conseguido consolidar para siempre, y para que puedan ejercerlos todos los guardias civiles, el derecho fundamental a reunión y manifestación. El cual está directamente relacionado con el derecho a la libertad de expresión. Libertad que vamos a conseguir, por más que quieran cercenárnosla, y aunque para ello tengamos que pelearla jurídicamente.
En síntesis, falta el necesario impulso político. Y los guardias civiles no nos vamos a conformar con migajas. Ya no, porque estamos cansados de ser la Cenicienta de los cuerpos policiales. Reclamamos idénticas condiciones laborales, profesionales y económicas que el resto de cuerpos policiales españoles. Y si este Gobierno no atiende nuestras más que justas y legítimas demandas; otro la hará.
Mientras tanto, continuaremos reclamando justica para los guardias civiles. Como siempre lo hemos hecho desde AUGC. Buscando el amplio respaldo que tenemos en la sociedad española. Y desde luego, la cerrazón de un Gobierno que, a la vista está, parece querer autoafirmarse ensañándose con los colectivos de trabajadores, tendrá como la respuesta que se merecen por parte de los guardias civiles y sus familias. De entrada, con movilizaciones en 2011, aún más numerosas que las que presenciadas en este año que acaba.
JUNTA DIRECTIVA NACIONAL
ASOCIACIÓN UNIFICADA DE GUARDIAS CIVILES.-